¿Qué ocurre si un progenitor no puede pagar la pensión de alimentos de los hijos porque las circunstancias provocadas por la COVID-19 se lo impiden?

Dada la situación económica generada por la COVID-19 y el decreto de estado de alarma que ha llevado a miles de trabajadores por cuenta propia y ajena a no percibir ningún ingreso, muchos de los progenitores se plantean la duda de si pueden o no dejar de abonar la pensión de alimentos que por sentencia o auto, vienen obligados a abonar.

Hemos de partir de la premisa que el estado de alarma no suspende la efectividad de las resoluciones judiciales. El ejercicio de la guarda y custodia así como del régimen de visitas, debe seguirse cumpliendo conforme a lo acordado por el juez de turno y el acompañamiento de los menores por razón del intercambio de la guarda, es una de las excepciones contempladas en el artículo 7.1 letra e) del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, que permite la circulación por las vías y espacios públicos.

Hemos de partir de la premisa que el estado de alarma no suspende la efectividad de las resoluciones judiciales

El derecho de alimentos de los hijos y la obligación de los progenitores de abonarlos, son derechos y deberes fundamentales derivados de la responsabilidad parental por lo que, en muy pocos casos se prevé la no obligatoriedad de prestar alimentos.

Una de las excepciones, viene regulada en el artículo 152.2º del Código Civil cuando se refiere a que “cesará también la obligación de dar alimentos (…) 2.º Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia”.

En resumen, para el caso en que unos de los progenitores se encuentre en una situación económica que le impida abonar los alimentos de los hijos sin atender a los suyos propios porque haya dejado de trabajar y no tenga ningún derecho a las prestaciones y ayudas extraordinarias aprobadas por el Gobierno, sólo en esos casos podrá desatender su obligación de prestar alimentos.

Sólo en los casos en que el progenitor no pueda atender sus propias necesidades, podrá cesar la obligación de abonar la pensión de alimentos

No obstante, nuestro consejo es que, como todo en la vida, antes de dejar de abonar la pensión de alimentos, intentes llegar a un acuerdo con el otro progenitor y lo plasméis por escrito, o bien, y en caso de desacuerdo, presentes un escrito urgente al juzgado solicitando la suspensión cautelar de la prestación de alimentos.

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